HARFUCH CATEA el TALLER del Diseñador Edgar Molina en MOROLEÓN tras su Reciente Paradero

La noche cayó sobre Moroleón con un silencio denso y eléctrico. En la calle Veracruz, las luces amarillas iluminaban la fachada impecable de una boutique de alta costura —el reino creativo del diseñador Edgar Molina—.

Pero detrás de aquella puerta de madera pulida, lo que la policía descubriría no era arte, sino una maquinaria de crimen envuelta en seda.

Cuando las fuerzas dirigidas por Omar García Harfuch irrumpieron, no hallaron solo encajes y cristales; encontraron cocaína pura,

rifles cubiertos de terciopelo, maletas Louis Vuitton repletas de dólares y registros contables que revelaban un imperio de lavado de dinero valuado en más de 500 millones de pesos.

Todo comenzó la noche del sábado 11 de octubre, cuando Edgar Molina, de 38 años, fue hallado sin vida dentro de su camioneta Toyota Gris Plata.

Tenía tres impactos de bala en el pecho y uno en la sien. A su lado, Verónica, una modelo independiente de 32 años, agonizaba tras recibir heridas en el hombro y en la pierna.

Murió poco después en el hospital. El escenario era tan limpio y meticuloso que parecía diseñado por un cirujano del crimen: sin casquillos, sin huellas de frenado, sin rastro de lucha. Todo indicaba una ejecución precisa y calculada.

Harfuch, secretario de Seguridad Ciudadana, tomó el caso de inmediato. Aquella misma noche ordenó la apertura de la “Operación Hilo de Acero”, bautizada así por una delgada fibra metálica encontrada en el interior del vehículo.

No era un detalle menor: esa hebra de acero sería la pista que desenredaría una red criminal tan sofisticada como los vestidos que salían del taller de Molina.

El lunes 13 de octubre, las autoridades detuvieron a Javier, un repartidor del taller, quien confesó entregar “paquetes de ropa” que en realidad contenían mercancía ilícita.

Dos días después, el 14 de octubre, Harfuch encabezó personalmente la redada en el corazón de Moroleón. Lo que hallaron bajo el suelo del taller transformó por completo el caso.

Detrás de un armario de madera fina, oculto en la oficina principal, había una puerta giratoria que conducía a un sótano reforzado de más de 100 metros cuadrados.

En aquel “bóveda” subterráneo se almacenaban 450 kilos de cocaína de alta pureza, compactados y sellados con logotipos de los cárteles Santa Rosa de Lima y Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Las fechas en los empaques coincidían con el auge mediático de Molina, el momento exacto en que su marca de moda conquistaba pasarelas y portadas.

Junto al almacén de droga, los agentes hallaron un arsenal disfrazado de estudio de diseño: doce fusiles R-15 calibre 5.56 mm, rifles Barrett calibre .50 capaces de perforar blindaje, y treinta granadas M67.

Todo ordenado con una estética enfermiza: los rifles envueltos en fundas de terciopelo bordadas en hilo dorado, las municiones grabadas con iniciales de clientes de alto perfil, e incluso una máquina de coser modificada con un cañón de AK-47 integrado.

En el garaje, dos Porsche Cayenne blindados y un Mercedes-Benz CLA G con motor V8 mostraban alteraciones mecánicas, sistemas de GPS falsificados y restos de sangre seca coincidentes con víctimas de un caso en Irapuato. Dentro de un maletín Louis Vuitton había 200.000 dólares en efectivo, envueltos en retazos de tela de vestidos de novia, como si el lujo se burlara de la tragedia.

Pero el hallazgo más perturbador estaba en los cuadernos de cuero negro con la letra de Molina. En ellos, los supuestos pedidos de telas y bordados escondían rutas de contrabando y transacciones ilegales.

Según los peritos financieros, solo en 2025 se habrían lavado más de 500 millones de pesos mediante constructoras ficticias y boutiques fantasma usadas como fachada. Archivos digitales y memorias USB revelaron vínculos con empresarios y políticos locales, incluyendo un diputado estatal y un regidor que recibieron relojes de lujo como “obsequio”.

En uno de sus diarios personales, Molina escribió: “La moda es poder. Solo cambié el material: del hilo al acero, de la seda a la sangre.”

Sus propias palabras confirmaban su papel como cerebro logístico del entramado criminal. Fue reclutado seis años atrás por una facción disidente del Santa Rosa de Lima y el CJNG, que utilizaba la industria del diseño para reclutar, transportar y lavar dinero bajo la apariencia del glamour.

Su asesinato, según la hipótesis principal, fue un ajuste de cuentas interno. Molina amenazó con “cortar el hilo” tras un desacuerdo económico por un cargamento perdido. La respuesta llegó en forma de cuatro disparos limpios y un mensaje de silencio.

En conferencia de prensa, Harfuch calificó el taller como “un monumento a la decadencia más obscena del lujo criminal”, prometiendo revelar todos los nombres implicados, “sin importar rango ni apellidos”. Y añadió con firmeza: “Cuando la belleza se utiliza para ocultar sangre y cocaína, deja de ser arte: se convierte en crimen bordado en oro.”

El impacto en la industria fue inmediato. La Cámara Nacional del Vestido, que al principio exigía justicia para Molina, debió retractarse al conocer las pruebas. En un segundo comunicado expresó su “horror, tristeza y condena absoluta ante la corrupción del arte por el dinero sucio.”

Analistas en seguridad consideran el caso Moroleón como un punto de inflexión en la historia criminal de México, demostrando hasta qué punto los cárteles han infiltrado las estructuras económicas y culturales.

No se trata solo de narcotráfico, sino de una alegoría del país: un espejo donde la opulencia sirve de velo al crimen, el arte se prostituye por poder y la moda se convierte en una soga tejida con hilos de sangre.

La Operación Hilo de Acero sigue abierta. Tres cómplices han sido detenidos —un asistente del taller, un empresario lavador y un contador falsificador—, pero los nombres grabados en las armas y los relojes de edición limitada aún permanecen en la sombra.

Como concluyó Harfuch ante los periodistas:
“Seguiremos tirando de este hilo hasta que toda la tela del crimen se desgarre. Porque nada es más peligroso que el mal vestido con elegancia.”

Related Posts

En cuestión de segundos, una ráfaga de disparos precisos y letales puso fin a la vida de un futbolista que se encontraba en plena madurez profesional.

Mario Pineida cayó abatido a plena luz del día ante la mirada de varios transeúntes. En cuestión de segundos, una ráfaga de disparos precisos y letales puso…

Grecia Quiroz —viuda y sucesora del alcalde Carlos Manso— para detener a todo su círculo más cercano de seguridad.

El clima político en Michoacán se ha vuelto más denso que nunca después de que el Ejército mexicano irrumpiera de manera sorpresiva en la residencia de Grecia…

Y Grecia Quiroz… Está helada. Paralizada. Sin saber cómo responder. Porque la verdad, cuando sale, no pide permiso.

Mexicanos, hoy no venimos a hablar de rumores. Hoy venimos a hablar de hechos. De inteligencia. De política sucia. Y de cómo, cuando la tierra se mueve,…

¿Qué llevó a que una mujer que busca justicia por la muerte de su esposo fuese señalada con términos tan duros?

El clima político en Michoacán, ya marcado por el impacto del asesinato de Carlos Manzo,’ volvió a estremecerse cuando el senador Gerardo Fernández Noroña lanzó declaraciones que…

Luis Miguel y Adela Noriega — la versión jamás confirmada del romance

Durante décadas, los nombres de Luis Miguel y Adela Noriega han estado ligados por un rumor persistente que nunca fue confirmado por los protagonistas. La supuesta historia…

La verdad incómoda del matrimonio Beckham — que pocos conocen

El matrimonio entre David y Victoria Beckham ha sido durante años uno de los vínculos sentimentales más admirados dentro del mundo del espectáculo. Para muchos fanáticos, la…