La ciudad de Culiacán amaneció bajo una atmósfera de tensión densa y palpable, distinta a la de otros días de conflicto. No fueron los bloqueos ni el sonido de las armas largas lo que detuvo el pulso de la capital sinaloense en esta ocasión, sino una advertencia digital que ha corrido como pólvora por los canales encriptados y redes sociales. Tras el secuestro de la influencer Nicolette Torres en la exclusiva zona de Isla Musala, una facción identificada como “La Mayiza” o “Empresa MF” ha emitido un comunicado que marca un punto de no retorno en la guerra interna del Cártel de Sinaloa: la anulación de los códigos de respeto a las familias.
Este suceso no es un hecho aislado, sino el síntoma de una fractura que ha dejado de ser una disputa territorial para convertirse en una guerra de exterminio donde las “reglas no escritas” del crimen organizado han quedado oficialmente obsoletas.
El detonante: El Caso Nicolette y la vigilancia tecnológica
El punto de quiebre se sitúa el pasado 20 de enero. Nicolette Torres, una figura pública cuyo ascenso a la fama se gestó en las plataformas digitales, se convirtió en el rostro visible de una tragedia que suele permanecer en el anonimato. La joven fue interceptada mientras descendía de su vehículo Cybertruck, un símbolo de estatus que paradójicamente se convirtió en el testigo mudo de su captura.
A diferencia de los “levantones” tradicionales que ocurren en la clandestinidad de la noche o en caminos rurales, este ataque fue quirúrgico y a plena luz del día. Sin embargo, los perpetradores, que arribaron en un Toyota Corolla blanco, no contaron con un factor determinante: la tecnología. Las cámaras integradas del vehículo de la víctima registraron la mecánica del secuestro con una claridad devastadora, capturando rostros, movimientos y placas.
Estas imágenes no tardaron en filtrarse. En cuestión de horas, el video del secuestro circulaba en grupos de WhatsApp y Telegram, generando una presión social y mediática inédita. Para los analistas de seguridad, el secuestro de una mujer con perfil público no fue un error operativo, sino un mensaje calculado o un acto de desesperación por parte de sus captores, presuntamente vinculados a la facción de “Los Chapitos”. La respuesta, sin embargo, no provino de las autoridades, sino de sus rivales.
El mensaje de Los Mayos: Frialdad y sentencia
La respuesta de “La Mayiza” llegó en un formato inusual. Lejos de la estética habitual de los narcomensajes —caracterizados por música estridente, exhibición de armamento pesado y gritos de batalla—, el video liberado recientemente se distingue por su sobriedad escalofriante. No hay himnos bélicos, solo una voz firme y una narrativa que hiela la sangre por su pragmatismo.
El comunicado va directo al grano. Señala con nombres y apellidos a los presuntos responsables materiales e intelectuales del secuestro de Nicolette. En la lista figuran alias y nombres que, hasta ahora, se mantenían en las sombras operativas: Mersen, Miguel Sepúlveda Castillo y Cristian Alan. Pero la acusación escala rápidamente en la jerarquía, apuntando a operadores de alto nivel como Cristian Pérez, alias “Texas”, y Jesús Guillermo Flores, alias “El Caballo”.
La sentencia final del mensaje es la que ha encendido las alarmas en los círculos de inteligencia y seguridad nacional: se responsabiliza directamente a Iván Archivaldo de dar la orden. Al pronunciar estos nombres públicamente, “La Mayiza” no solo expone la estructura de sus rivales, sino que emite una condena de muerte sobre ellos.
El fin de los códigos de honor
Históricamente, incluso en los momentos más sangrientos de la guerra contra el narcotráfico en México, existían ciertas líneas rojas que los grupos criminales procuraban no cruzar. Las esposas, madres e hijos ajenos a la operación criminal solían considerarse intocables. Ese pacto tácito permitía cierta “estabilidad” dentro del caos.
El reciente video declara oficialmente la muerte de ese código. La advertencia es brutalmente clara: “Ojo por ojo, diente por diente”. El mensaje establece que si el bando contrario continúa atacando a mujeres y personas inocentes para ejercer presión, la respuesta será simétrica. Ya no se buscará solo al sicario o al operador financiero; las familias de los líderes rivales, muchas de las cuales residen en supuesta seguridad en ciudades como Guadalajara, Ciudad de México o incluso en el extranjero, son ahora objetivos legítimos en esta nueva fase del conflicto.
Expertos en seguridad consultados coinciden en que esta retórica busca generar terror psicológico. La amenaza de trasladar la guerra a las familias busca desmoralizar al adversario, obligándolo a cometer errores o a salir de sus escondites para proteger a los suyos.
Análisis estratégico: Debilidad y desesperación
¿Por qué ahora? La interpretación de los especialistas sugiere que la escalada de violencia contra civiles por parte de “Los Chapitos” podría ser un síntoma de debilidad estratégica. Informes de inteligencia y reportes locales indican que esta facción ha perdido terreno significativo en las zonas rurales del norte de Culiacán y en rutas logísticas clave.
Al encontrarse cercados y con su capacidad de fuego mermada frente al avance de “La Mayiza”, el recurso del secuestro y la intimidación a civiles surge como una táctica asimétrica de “último recurso”. Al no poder ganar en el enfrentamiento directo, se busca golpear la moral y la base social del enemigo. Sin embargo, la historia del conflicto en México enseña que estas tácticas suelen ser contraproducentes, acelerando la intervención de fuerzas federales y unificando a otros grupos en contra del agresor que rompe las reglas.
La mención de que “conocen las ubicaciones” de las familias en otras ciudades amplía el teatro de operaciones. El conflicto de Sinaloa amenaza con metastatizar hacia Jalisco y la capital del país, convirtiendo zonas residenciales pacíficas en posibles escenarios de vendettas.
El impacto social: Vivir bajo la sombra de la venganza
Para la sociedad sinaloense, el “Caso Nicolette” y la posterior declaración de guerra total representan un trauma colectivo. La figura de Nicolette, una joven inmersa en las redes sociales y ajena a la estructura operativa del conflicto, simboliza la vulnerabilidad de cualquier ciudadano. La idea de que la fama o la posición social brindan blindaje ha desaparecido.
El miedo se ha filtrado en la rutina diaria. Restaurantes vacíos, escuelas con ausentismo y un toque de queda autoimpuesto son las nuevas realidades de Culiacán. La incertidumbre sobre “quién sigue” y la posibilidad de quedar atrapado en el fuego cruzado de una guerra que ahora busca activamente objetivos civiles, ha paralizado la economía y la vida social de la región.
Conclusión: Un futuro incierto
El video secreto de “La Mayiza” es más que una amenaza; es la documentación del colapso de los límites morales en la guerra del narcotráfico. Al poner a las familias en la mira, el conflicto entra en una etapa de barbarie impredecible. Las autoridades federales enfrentan ahora el reto titánico de contener una violencia que promete no respetar género, edad ni geografía. Mientras tanto, Sinaloa aguarda, conteniendo el aliento, esperando ver si la terrible promesa del “ojo por ojo” se materializa, transformando el conflicto en una tragedia nacional sin precedentes.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
¿Qué detonó la nueva amenaza de Los Mayos en Culiacán? El detonante principal fue el secuestro de la influencer Nicolette Torres el 20 de enero en Isla Musala. La difusión de videos que mostraban el momento exacto de su captura por hombres armados generó una respuesta violenta de la facción rival, quienes consideraron esto una ruptura de los códigos criminales al involucrar mujeres inocentes.
¿Qué implica la frase “romper el último límite” en este contexto? Significa que las facciones en guerra han decidido ignorar las “reglas no escritas” que protegían a las familias (madres, esposas e hijos) y a personas ajenas al conflicto. La advertencia indica que las represalias ahora se dirigirán directamente contra los familiares de los rivales, sin importar si son civiles.
¿Quiénes son los señalados en el video difundido? El mensaje menciona explícitamente a operadores conocidos como Mersen, Miguel Sepúlveda Castillo, Cristian Alan, “Texas” y “El Caballo”. Además, se acusa directamente a Iván Archivaldo de ordenar los secuestros, exponiendo sus nombres públicamente como objetivos militares.
¿Qué zonas fuera de Sinaloa podrían verse afectadas? El comunicado advierte que la guerra podría extenderse a ciudades donde residen las familias de los líderes de “Los Chapitos”, mencionando específicamente a Guadalajara (Jalisco) y la Ciudad de México (CDMX) como posibles escenarios de futuras represalias.
¿Cuál es la situación actual de Nicolette Torres? Hasta el momento de la emisión de este reporte, la situación de Nicolette sigue siendo incierta y es el centro de la disputa. Su caso ha pasado de ser un secuestro de alto perfil a convertirse en el símbolo de la vulnerabilidad civil en medio del conflicto de cárteles.
¿Cómo afecta esto a la población civil de Culiacán? La población vive bajo un temor constante debido a la posibilidad de que cualquier persona pueda ser utilizada como moneda de cambio. La advertencia de una “guerra total” ha provocado una disminución en la actividad económica y social, ante el riesgo de enfrentamientos en zonas urbanas y residenciales.